En los primeros auxilios hay que tener prudencia más que urgencia

ambulancia_resize.jpg
El socorro a las víctimas de un accidente de tránsito debe no agravar el riesgo y no proceder si no se tiene conocimiento.  Es más importante saber qué no hacer pues un mal procedimiento conlleva a graves consecuencias.

Si la situación lo exige, pues no ha llegado el apoyo del sistema de urgencias, es necesario saber cómo auxiliar. Lo primero es evitar otros daños: estacionar el auto del socorrista en un lugar seguro; señalizar el área; apagar el motor de los vehículos, sus dispositivos eléctricos y quitar las llaves de contacto para evitar incendios; e inmovilizar los carros con el fin de impedir posibles desplazamientos.

Luego de haber tomado estas medidas, debe velarse por el estado de los heridos. Hablarles, arroparlos, brindarles confianza, no darles de comer, beber o moverlos. Solo en caso de mayor peligro se justifica el traslado de sitio del lesionado. Pero este movimiento no debe hacerse a la ligera pues la víctima pudiera tener un traumatismo cervical; debe inmovilizarse la cabeza, y mantener en línea recta el tronco con la cabeza.

Se recomienda pasar un pañuelo alrededor del cuello, de atrás hacia delante, y anudarlo; realizar luego el traslado intentando siempre que el tronco y la cabeza tengan un movimiento en bloque. Una mala manipulación puede provocar parálisis de la porción inferior del cuerpo (paraplejias) y disminución de la fuerza muscular en una parte de él (hemiparesia). En caso de heridas no debe usarse el torniquete. Lo oportuno es ejercer presión sobre ellas para detener el sangrado. Y cuando están obstruidas las vías respiratorias a veces basta con realizar una sencilla maniobra de hiperextensión (estiramiento) de la cabeza o si la víctima está inconsciente retirar la lengua caída hacia atrás.

Los traumatismos craneoencefálicos son muy frecuentes en accidentes de tránsito, luego de las cardiopatías isquémicas y las enfermedades cardiovasculares. En estos meses de verano, cuando las carreteras hacia playas y ríos se repletan de vehículos apremia más la prudencia que la urgencia; por eso llamar a las autoridades y socorrer solo si se sabe o se necesita, resultan reglas de oro ante un incidente en la vía.

 

Buscar

Servicios para Cuba

Si desea realizar alguna consulta de salud, nuestros especialistas pueden responderle. Envíe su pregunta de salud

Inicio de sesión