¿Quién ha dicho que con la menopausia se acabó el sexo? Los tiempos han
cambiado y ahora estamos más y mejor informados, por lo que no debemos hacer
caso de los mitos del pasado y dejar de pensar en la menopausia como una
enfermedad.
Esta no es más que una nueva etapa de nuestras vidas, como fue la infancia o
la adolescencia. Hay que tener claro que una menopausia bien vivida y
controlada por el ginecólogo no tiene que ocasionarnos trastorno alguno.
Por eso, no hay razón alguna para que la vida sexual se vea alterada. Desde
luego, no es lo mismo mantener relaciones sexuales a los 20 años que a los 40 o
a los 60 años, pero si hasta ese momento se ha llevado una sexualidad activa y
satisfactoria, esto no tiene por qué cambiar.
Diversos sexólogos afirman que la capacidad sexual femenina se halla en
máximo apogeo a finales de los 30, principio de los 40. Desde luego, con el paso
de los años el cuerpo cambia, y hay que buscar junto a la pareja nuevas posturas y nuevos juegos amorosos que estimulen el
deseo.
¿Qué ocurre durante la menopausia?
El aparato genital sufre una serie de alteraciones, como la falta de
lubricación, que provoca ciertas molestias, incluso durante la penetración,
pero esto se puede solucionar acudiendo al especialista, él ayudara a aliviar
la sequedad vaginal.
Una mujer joven tarda de lubricar se vagina entre 10-30
segundos, mientras que una mujer de edad avanzada entre 1-5 minutos, tiempo que
aumentará cuanto más esporádicas sean las relaciones sexuales.
Es decir que si se lleva una vida sexual activa, las paredes vaginales
mantienen su tamaño y elasticidad por más tiempo. Por ello, el sexo es bueno antes,
durante y después de la menopausia. Los especialistas afirman que llevar una
vida sexual activa es
bueno también para los pulmones y el corazón.
Por otra parte, se ha demostrado que con el paso de los años, se produce una
mayor vasocongestión en la zona genital, lo que provoca un aumento del placer sexual,
que irá en ascenso con los años en la mujer.
Hay que reconocer que con la edad se va perdiendo intensidad en el orgasmo,
pero no quiere decir que este desaparezca. Es más, muchos afirman que en edades
más bien avanzadas el sexo genital va perdiendo importancia, para cobrarla los
juegos previos al coito y las relaciones corporales (besos, caricias, etc.),
lo cual hace que las relaciones sexuales sean más variadas y
enriquecedoras.
El sexo no tiene nada que ver ni con la edad ni
con la belleza, sino con el amor, el deseo y el placer.