Altamente contagiosa y de rápida evolución es la conjuntivitis, una infección que se transmite por contacto directo o indirecto con las secreciones de los ojos infectados y suele curarse de forma espontánea en una o dos semanas.
la mayor cantidad de casos aparece en los meses finales del año, generalmente a partir de septiembre, y que las altas temperaturas favorecen su transmisión.
Esta inflamación de la mucosa que tapiza o recubre los párpados en su interior tiene como síntomas iniciales secreción y dolor en los ojos, sensación de cuerpo extraño y rechazo a la luz; en los casos de la variante hemorrágica, el facultativo observa hemorragias de distintas gradaciones debajo de las conjuntivas. También existen las conjuntivitis de origen catarral, alérgico y otras.
Entre las medidas preventivas que orientan los especialistas en epidemiología a la población se encuentran el aseo personal diario, lavarse las manos antes del aseo de la cara y evitar la manipulación innecesaria de los ojos.
Cuando alguna persona presente los síntomas antes descritos debe acudir al médico; las indicaciones comprenden el reposo físico visual, compresas de agua fría hervida de forma constante y no usar medicamento alguno si no es prescrito por un facultativo. Generalmente se acude al ingreso domiciliario para romper la cadena de transmisión.