Las bronquiectasias son dilataciones anormales, permanentes e irreversibles de los bronquios pulmonares. Este trastorno es de origen adquirido aunque en ocasiones hay bronquiectasias congénitas. Puede ser local o difusa y es el resultado de la inflamación y destrucción de la pared de los bronquios que son los conductos o tubos encargados de conducir el aire desde la tráquea hasta los alveolos pulmonares.
Entre los síntomas más frecuentes está la tos crónica y sobre todo, abundante secreción bronquial, aunque en ocasiones puede haber una manifestación seca, es decir, sin expectoración ni infección recurrente, sangramiento. Neumonías a repetición.
El origen de la enfermedad se encuentra en dos factores fundamentales: inflamación y obstrucción bronquial, lo que se agrava por la presencia de infección bacteriana o viral.
Una gran variedad de gérmenes pueden causar bronquiectasias. En la actualidad las infecciones broncopulmonares por Staphylococus Aureus, Klebsillas, Haemophilus Influenzae, MicobacteriumTuberculosis, Adenovirus y virus de la Influenza, parecen desempeñar el papel infeccioso preponderante en individuos susceptibles, con dificultad en el drenaje o en la resolución del proceso por diferentes causas.
Las bronquiectasias suelen producir manifestaciones en la infancia y en la adolescencia, pero se le da poca importancia a los primeros síntomas y son considerados como episodios catarrales o de bronquitis a repetición. La obstrucción bronquial está presente siempre ya sea por la propia inflamación o por otros procesos orgánicos que la determinan. Esto facilita la retención de las secreciones, por tanto, la infección bronquial. Dicho de otra forma, interfiere con la limpieza bronquial al frenar el drenaje de las secreciones.
En la actualidad y con el desarrollo de la medicina hay múltiples recursos para investigar cualquier síntoma preocupante, desde las Pruebas Funcionales Respiratorias, la Broncoscopía, recurso tradicional, los Rx de los senos paranasales, para identificar sinusitis asociada, y la Tomografía Axial Computarizada, que en la actualidad sustituye la Broncografía para el diagnóstico.
La obstrucción bronquial mantenida y las infecciones respiratorias prolongadas pueden determinar la enfermedad, aunque en muchas ocasiones, es imposible determinar con precisión las causas.
Entre las medidas actuales en el tratamiento están la fisioterapia respiratoria, entre ellos el drenaje postural, y los antibióticos. Pero, lo más importante es acudir al médico cuando la tos persista más allá de un tiempo razonable y sin la presencia de un catarro responsable.