¿Qué es la degeneración macular relacionada con la edad?

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La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es una lesión o colapso de la mácula. La mácula es un área pequeña en la retina (un tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo). La mácula es la parte de la retina responsable por la visión central, la cual permite ver detalles finos claramente.

La mácula representa sólo una pequeña parte de la retina, sin embargo, es mucho más sensible a los detalles que el resto de la retina (llamada retina periférica). El buen funcionamiento de la mácula le permite realizar actividades como enhebrar una aguja, leer letra pequeña o señales de tránsito. La retina periférica le permite tener una visión lateral. Si alguien está de pie a un lado de su visión, la retina periférica le ayuda a reconocer la forma genérica de dicha persona.

Muchas personas mayores desarrollan degeneración macular como parte del proceso natural de envejecimiento del cuerpo. Hay diferentes tipos de problemas maculares, pero el más común es la degeneración macular relacionada con la edad.

La presencia de degeneración macular se puede manifestar con tales como una visión borrosa, zonas oscuras o distorsión en la visión central, y quizás una pérdida permanente de la visión central. Por lo general, no afecta su visión lateral o periférica. Por ejemplo, si usted tiene una degeneración macular avanzada, puede ver la silueta de un reloj, pero es posible que no vea las manecillas que indican la hora.

Las causas de la degeneración macular incluyen la acumulación de depósitos llamados drusas por debajo de la retina, y en algunos casos, el crecimiento de vasos sanguíneos anormales, también debajo de la retina. Con o sin tratamiento, la degeneración macular por sí sola casi nunca causa ceguera total.

Las personas con estados más avanzados de degeneración macular relacionada con la edad pueden seguir teniendo una visión periférica útil. En muchos casos, el impacto de la degeneración macular en su visión puede ser mínimo.

Cuando la degeneración macular genera una pérdida de la visión, por lo general comienza en un solo ojo. El otro ojo puede ser afectado posteriormente.

Muchas personas no son conscientes de que tienen degeneración macular hasta que el cambio en su visión es notable, o cuando es detectada durante un examen ocular.

Hay dos tipos de degeneración macular:

Degeneración macular seca o atrófica (llamada también no neovascular) con drusas

La mayoría de las personas que tienen degeneración macular desarrollan la forma seca. Esta condición es causada por el envejecimiento y adelgazamiento de los tejidos de la mácula. Por lo general, la degeneración macular comienza cuando unas partículas pequeñas de proteínas grasosas (drusas), que pueden ser amarillas o blancas, se forman por debajo de la retina. Eventualmente, la mácula puede hacerse más delgada y dejar de funcionar correctamente.

Con una degeneración macular seca, la pérdida de la visión suele ser gradual. Las personas que desarrollan una degeneración macular seca deben hacer un seguimiento cuidadoso y constante de su visión central. Si usted nota algún cambio en su visión, visite al oftalmólogo de inmediato, ya que la condición seca puede transformarse en una degeneración macular húmeda (exudativa), la cuál es mucho más perjudicial. Si bien no existe ningún medicamento o tratamiento para la degeneración macular seca, algunas personas pueden beneficiarse con un régimen de vitaminas especial para esta condición.

Degeneración macular húmeda o exudativa (también llamada neovascular)

Alrededor de un 10 por ciento de las personas que padecen de degeneración macular tienen la forma húmeda. Esta puede causar más daño a la visión central o la visión detallada que la forma seca.

La degeneración macular húmeda ocurre cuando hay un crecimiento de vasos sanguíneos anormales por debajo de la retina. Este crecimiento de vasos sanguíneos se llama neovascularización coroidal (NVC), ya que crecen en la capa debajo de la retina llamada coroides. Estos nuevos vasos sanguíneos pueden tener fugas de líquido o sangre, causando visión borrosa o una visión central distorsionada. La pérdida de la visión con este tipo de degeneración macular puede ser más rápida y más evidente que la de una degeneración macular seca.

El riesgo de perder una visión detallada depende del tiempo que tengan los vasos sanguíneos anormales para continuar creciendo o producir fugas de líquido o sangre (entre más tiempo pasa, mayor es el riesgo). Además, si el crecimiento de vasos sanguíneos anormales ocurre en un ojo, existe el riesgo de que lo mismo ocurra en el otro ojo. Mientras más temprano se diagnostique la degeneración macular húmeda, más posibilidades hay de poder preservar algo o gran parte de su visión central. Por eso es muy importante que usted y su oftalmólogo supervisen la visión de cada ojo cuidadosamente.


 

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