El temible vitiligo

Los síntomas del vitiligo son sólo manchas blancas de todos tamaños y formas, aisladas y confluentes, bien limitadas, de superficie lisa, crónicas y asintomáticas, que pueden aparecer en toda la piel, predominan en párpados, nuca, tronco, regiones genitales, pero no hay ninguna área de la piel que puede librarse de ellas.

Generalmente aparecen entre los 20 y 30 años de edad y se producen por pérdida de los melanocitos que son las células que le dan color a la piel.

Las teorías invocadas, pero no comprobadas en la causa del vitiligo son:

*La teoría genética: Se sabe que en los casos de vitiligo hay antecedentes familiares hasta en un 40%. Se habla de una predisposición transmitida en forma autosómica dominante.

*La teoría microbacteriana y viral nunca se ha demostrado.

*La teoría neuroendocrina: Teniendo el mismo origen el melanocito y la célula nerviosa, con la existencia probada en animales de una hormona hipofisiaria estimulante del melanocito, podría existir un neutransmisor que estimulara o frenara a los melanocitos de determinada área. Ello tampoco ha sido probado.

*La teoría psicosomática tiene muchos adeptos, pero no explica todos los casos. La piel es un extenso órgano iniciador y receptor de estímulos, un gran espejo en el cual se reflejan muchas tendencias inconcientes y problemas psicosomáticos. Un hecho cierto es que la presencia de las manchas altera de manera importante el psiquismo y el bienestar del paciente.

Son muchos los recursos empleados y ninguno del todo efectivo en el tratamiento de esta enfermedad.

Antes que nada, el paciente debe conocer lo más posible sobre su padecimiento y qué se puede esperar del tratamiento que se propone. No hay medidas restrictivas en cuanto a alimentación y cuidados de la piel. El paciente debe actuar lo más natural posible.

Tratamiento tópico. Los psoralenos naturales o sintéticos son los medicamentos más efectivos en la actualidad. Los naturales como el aceite esencial de lima o bergamota, son los preferidos en lesiones limitadas y en niños. Los sintéticos, como el 8-metilpsoraleno, son de uso delicado pues pueden causar graves quemaduras si se recomiendan seguidos de exposición solar incontrolada. Deben usarse en varias y crecientes diluciones, y la exposición a la luz ultravioleta debe ser gradual para buscar la tolerancia de la piel. De otro modo, la quemadura es la regla y la mancha aumenta su tamaño.

El ácido retinoico y los corticoesteroides han dado resultados muy inconsistentes y sobre todo éstos últimos, resultados sólo transitorios.

El uso de cremas cosméticas, puede ser un alivio artificial al desagrado del paciente ante sus manchas.

Tratamiento sistémico. Los propios psoralenos por su poder fotoirritante, pueden usarse por vía oral en casos de vitiligo muy extenso, pero se debe tener en cuenta que su acción no se limitará sólo a la piel despigmentada sino que afectara también la piel normal. Pueden causar fotosensibilización y cataratas.

Los corticoesteroides si bien logran una pigmentación en algunos meses, ésta es transitoria y desaparece cuando se descontinúan dichos medicamentos, los cuales tienen muchos efectos indeseables.

Se han usado inmunomoduladores como el levamisol y el isoprinosine con resultados inconstantes.

El uso de medicamentos inmunosupresores, como la ciclosporina, no se justifica en una enfermedad benigna por sus graves efectos colaterales.

Se han intentado tatuajes y aplicación de autoinjertos con algunos resultados.

La psicoterapia, aun cuando sea superficial, es de gran ayuda. El apoyo que el paciente crea tener de su médico es básico, en cualquier tratamiento de vitiligio.

En ocasiones también serán de ayuda algunos ansiolíticos, cuando se piense que el paciente sufre de angustia y ansiedad por su enfermedad.

El paciente con vitiligio es mucho más susceptible a adquirir el cáncer por exposición solar, ya que su tolerancia a los rayos ultravioleta es mucho menor.


 

Buscar

Servicios para Cuba

Si desea realizar alguna consulta de salud, nuestros especialistas pueden responderle. Envíe su pregunta de salud

Inicio de sesión