Consejos a los padres para prevenir toxicomanías en hijos adolescentes

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1. Haga su mayor esfuerzo para garantizarles a sus hijos un hogar estable donde existan amor, armonía y ejemplaridad.

2. No les exija más de lo que sus capacidades les permitan, pero garantice que desarrollen estas al máximo de sus posibilidades.

3. Sea: cariñoso, solidario, condescendiente, pródigo y protector con ellos, pero evite los excesos. Recuerde que el hombre, durante el desarrollo de su personalidad, es como una planta que se cultiva: si no se riega se seca, pero si se hace en exceso, se pudre.

4. Evite que sus hijos manipulen mucho dinero hasta que tengan responsabilidad para hacerlo.

5. Trate por todos los medios de convertirse en su amigo y confidente. Evite que personas no positivas en su conducta social asuman ese importante papel en las llamadas edades peligrosas.

6. Jamás pretenda que se hagan hombres mediante el consumo de tóxicos legales, ya que la hombría nada tiene que ver con dichas conductas. No olvide que mientras más rápido comienza el consumo, mayor es su fuerza dañina.

7. No pierda oportunidad de mostrarles su satisfacción ante procederes positivos y dé a ello mayor importancia que al señalamiento crítico, también necesario ante conductas negativas.

8. Incúlqueles amor consistente hacia su pareja, al estudio, al trabajo, al deporte y a la recreación sana; oriéntelos a alejarse del peligro de las drogas, pero evite informaciones excesivas sobre ellas, ya que en etapas tempranas de la vida podrían despertar curiosidad.

9. Los padres son los modelos más importantes para sus hijos. Eviten que los copien en el consumo de tóxicos, y sobre todo que los vean en estado de embriaguez alcohólica; esto genera apreciaciones y sentimientos muy nocivos para ellos.

10. No vincule los tóxicos con la expresión de amistad, amor y solidaridad, porque estos sentimientos se expresan mejor sin intermediarios.

11. Si existe algún aspecto de su personalidad que le disguste, propóngase eliminarlo mediante su desarrollo personal o perfeccionando virtudes que lo compensen. Jamás recurra a un tóxico con ese objetivo, pues solo lograría efectos opuestos a los perseguidos.

12. Jamás use un tóxico como apoyo para enfrentar problemas, porque correrá el peligro de buscar una “muleta” muy resbaladiza e ineficiente.

 13. Probar por curiosidad algún tóxico es sumamente peligroso; recuerde que ese es siempre el primer paso en falso y nadie puede predecir qué ocurrirá después.

14. El gasto mensual de un consumidor promedio de café, tabaco y alcohol equivale en muchos medios a la tercera parte de su salario; en los consumidores excesivos, llega a convertirse en una catástrofe económica, mucho más penosa cuando afecta los suministros del hogar.

15. La conciencia es el atributo más importante del hombre. Evite toda sustancia que pueda afectarla. Recuerde que cuando alguien se embriaga pierde sus características esenciales como ser humano.

16. Una persona responsable siempre debe sentirse orgullosa de mantener su comportamiento bajo control. Piense en que ningún triunfador permite que lo vean en estado de embriaguez. La fórmula para mantenerse sobrio en una fiesta es no pasar de un trago por hora, o no beber alcohol.

17. Tenga presente el lema: si conduce no beba y si bebe no conduzca; su olvido podría truncar para siempre su felicidad y la de sus seres queridos, o la de otras personas perjudicadas.

18. Evite al máximo posible las actividades que se vinculen al consumo de tóxicos legales y desarrolle las que, como los deportes, lo alejan de esos malos hábitos, e impida así que los tóxicos se incluyan en su estilo de vida.

19. Si desea incrementar su disfrute de la vida no use medios artificiales, altamente dañinos. Le sugerimos que explore el valor de la felicidad o la alegría muscular determinada por la práctica de deportes.

 20. Aterrorícese ante la invitación de tóxicos ilegales y programe de inmediato el alejamiento interpersonal del proponente;  su compañía a partir de entonces puede ser altamente peligrosa.

21. Recuerde que cada cigarro que usted fume reduce en nueve minutos su vida.

22. Observe que el consumo excesivo de alcohol y el uso de drogas ilegales disminuyen entre 12 y 15 años la esperanza de vida, y que las últimas conducen casi siempre al crimen.

23. La trampa de todas las drogas está en el hecho de producir minutos de bienestar artificial, a cambio de años de sufrimiento para el consumidor y sus seres queridos;  esto se reconoce generalmente, solo al cabo de muchos años de consumo, si no se recibe ayuda antes.

24. Tenga en cuenta que el uso abusivo del tabaco y el alcohol puede abrir las puertas al consumo de otros tóxicos; por eso se consideran drogas porteras. La libertad es una de las aspiraciones más preciadas del ser humano. Evite perderla esclavizándose con un tóxico y, si ya ocurrió... ¡busque urgentemente ayuda para liberarse!

Fuente: Trabajadores


 

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