Exhortan a incrementar la vigilancia sobre leptospirosis en la región

La necesidad de mantener una vigilancia permanente para evitar posibles brotes de leptospirosis, sobre todo en nuestra región geográfica, fue recalcada por los participantes en la mesa redonda que sobre el tema tuvo lugar este jueves, como parte del VIII Congreso Centroamericano y del Caribe de Parasitología y Medicina Tropical que sesiona del 4 al 7 de diciembre en el Palacio de Convenciones de la capital cubana.

En el encuentro se abordaron aspectos relacionados con la epidemiología, es decir, las variaciones existentes en la distribución mundial de la enfermedad a tono con los cambios climáticos que experimenta el planeta, y la vigilancia microbiológica. Con respecto a este último, se insistió en la importancia que tiene el laboratorio para la prevención y el control de esta enfermedad, la cual, aunque responde muy bien a tratamientos con antibióticos, incluso con la penicilina, que es el más accesible, puede tener un desenlace letal si no se trata a tiempo.

También se intercambiaron experiencias acerca de los sistemas de información geográfica que ayudan a priorizar las áreas de posibles daños para la toma de decisiones por parte de las autoridades de Salud.

La doctora Ángela Gala González, especialista de segundo grado en Higiene y Epidemiología del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, comentó a Trabajadores que las lluvias torrenciales provocadas recientemente por la tormenta tropical Noel, han desatado brotes epidémicos en algunos países del área como Nicaragua, nación que en el año 1995 reportó daños considerables por leptospirosis, con una mortalidad de más del 28% de los casos.

También en República Dominicana —agregó la especialista— se trabaja por estos días en el control de la enfermedad. Precisamente, uno de los expertos cubanos en estos temas colabora actualmente en ese país para frenar la propagación de un brote que suma más de 360 casos, y alrededor de 30 personas fallecidas.

Al referirse a la situación en Cuba, la doctora Gala refirió que la consolidación de nuestro sistema de salud permite tener un pensamiento encaminado a evitar estos problemas. No obstante, precisó que es importante trabajar en la capacitación permanente del personal de la atención primaria de salud ,para que cuando se enfrente a un cuadro febril piense en el dengue, pero también en la posibilidad de la leptospirosis, sobre todo si se trata de áreas afectadas por inundaciones.

“Ese enfoque permite tomar medidas oportunas ante esta enfermedad”, señaló la especialista y recordó que en el Instituto Finlay, institución cubana de reconocido prestigio internacional, se produce la vacuna que se aplica a las poblaciones de riesgo, para lo cual esta institución mantiene una comunicación permanente con los grupos de referencia existentes en el país.

Según refirió la también especialista en Salud Internacional, en el mundo se advierte un incremento del riesgo de presentación de la leptospirosis en las zonas urbanas. “El cambio climático, al igual que afecta a los seres humanos, incide en los agentes patógenos, los que modifican constantemente sus características morfológicas como forma también de adecuarse al medio. Esto conlleva que haya una mayor adaptación de estos a los seres vivos que afectan, por lo que se hace más difícil identificar y tratar la enfermedad ,ya que las manifestaciones clínicas se vuelven más inespecíficas”, concluyó la experta.

Fuente: Por Marieta Cabrera, Trabajadores 


 

Buscar

Servicios para Cuba

Si desea realizar alguna consulta de salud, nuestros especialistas pueden responderle. Envíe su pregunta de salud

Inicio de sesión